Automatización en la Industria Alimentaria: ¿Un Salto al Futuro o una Trampa Contemporánea?
30/03/2025 l Industria y Producción
Mientras algunos celebran la modernización, otros cuestionan la verdadera eficacia de la automatización en un país con desafíos económicos.
En un contexto donde la industria alimentaria argentina se encuentra en medio de una transformación significativa, la automatización se presenta como la solución mágica para optimizar procesos y reducir costos. Sin embargo, la realidad es más compleja. Desde la implementación de robots en líneas de producción hasta sistemas inteligentes de gestión de inventarios, las empresas están invirtiendo grandes sumas de dinero. Según un estudio de la Cámara Argentina de la Industria Alimentaria (CAIA), el 65% de las pymes del sector ha adoptado alguna forma de automatización en los últimos tres años. Sin embargo, este entusiasmo por la modernización es motivo de escepticismo entre los críticos, que advierten sobre la desconexión entre la tecnología y las realidades del mercado local.

Mientras las grandes empresas parecen beneficiarse de las eficiencias que trae la automatización, las pymes enfrentan dificultades para adaptarse a estos cambios. Un informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) revela que el 70% de las pequeñas y medianas empresas no cuenta con el capital necesario para realizar estas inversiones tecnológicas. Además, la falta de personal capacitado en el uso de estas nuevas herramientas plantea un dilema adicional. La pregunta que muchos se hacen es si esta automatización realmente beneficiará a la industria alimentaria en su conjunto o si, por el contrario, intensificará las desigualdades existentes, dejando atrás a quienes no pueden seguir el ritmo de la innovación. En un país donde el 30% de la población vive en la pobreza, la promesa de la automatización parece más un espejismo que una respuesta efectiva a los problemas estructurales del sector.